RETAZOS DE NUESTRA HISTORIA

                             SANTIAGO DE ALCÁNTARA EN 1791

            Para conocer cómo era nuestro pueblo a finales del siglo XVIII, se expone el documento (“Interrogatorio”) de la Real Audiencia de Extremadura, realizado en 1791 por el Ayuntamiento y por el cura, acatando la orden del Consejo de su Majestad el Rey Carlos IV.

            A continuación se incluye la contestación a este interrogatorio, adaptando la ortografía a la del castellano actual y procurando respetar, en lo posible, la redacción original para una mejor comprensión. Si alguien está interesado en tener el trabajo completo, puede pasarse por nuestra biblioteca.                                                                                ( Mª Angeles R. )

Informe del Ayuntamiento.

Deseando la justicia y regimiento del lugar de Santiago de Carbajo dar el debido cumplimiento a la apreciable carta de Vuestra Señoría, que se ha servido dirigirnos con fecha de veintisiete de febrero con el interrogatorio, para el desempeño de nuestra obligación, decimos:

-    Que el lugar de Santiago de Carbajo es aldea de la Villa de Valencia, por cuyo motivo sus vecinos se denominan vecinos de dicha villa y moradores en dicho lugar. Dista de la villa de Valencia cuatro leguas y de la cabeza de partido, que es la de Alcántara, siete, y de la villa de Cáceres trece. La situación  del pueblo es a poniente y dista una legua del río Tajo, que divide este reino con el de Portugal; y mirando al mismo poniente confina con la encomienda llamada de Herrera y se extiende su jurisdicción como a una legua; al mediodía confina con la villa de Valencia y su jurisdicción solo se extiende por esta parte a cuarto y medio de legua hasta la encomienda llamada Esparragal; al naciente confina con el lugar de Carbajo y su jurisdicción se extiende a tres cuartos de legua; y al norte con el dicho río Tajo a Monforte, primer lugar de Portugal, hay otra legua. Está sujeto a la Chancillería de Granada, como lo esta la villa de Valencia, correspondiendo por el eclesiástico al priorato de San Benito de la villa de Alcántara, comprendido en el obispado de Coria.

-     En este pueblo hay dos plazas de regidores perpetuos. Hay alguacil que sirve de carcelero con doscientos catorce reales de salario. Hay un guarda de campo con ciento cuarenta y cuatro reales de salario.

-     Su vecindario consiste en trescientos treinta y dos vecinos, ( 1500 habitantes, aproximadamente ), los mas labradores ( doscientos de yunta y los demás senareros y jornaleros ). Hay ciento ochenta yuntas de ganado vacuno y cuarenta de jumentos. Hay cuatro fraguas de herreros, un carpintero y cinco albañiles. Las diversiones más comunes son la baraja y la barra, pero sin exceso. Tampoco abusan de oficio ni salario. Su aplicación, la mayor parte, es en la agricultura y corta cría de ganado cabrío y lanar. No hay arreglo en los jornales fijos ni distinción de tiempos, aunque se desea.

-     Los abastos públicos que hay son tabla de carne de macho cabrío, taberna, aceite y jabón, todos por arriendo; los pesos y medidas son los mismos que en la villa de Valencia.

-     No hay más casa de ayuntamiento que una chica y a teja vana, la cual tiene de extensión como de ocho varas de largo y cuatro de ancho. En ella se celebran los plenos y dentro se halla el cuarto que sirve de cárcel, también a teja vana y necesitando de reparación para la mayor seguridad.

-     Las calles se hallan bastantes faltas de reparos a causa de los muchos que hay que atender por ser muy dilatadas y desiguales; son bastante espaciosas y aseadas y medianamente llanas. No hay más de un mesón o posada, que es particular forastero, pero sin ninguna comodidad.

-     Los caminos reales y de travesía se hallan corrientes y solo en la rivera llamada Aurela, camino real de Valencia, se halla un paso muy peligroso donde han sucedido varias desgracias en tiempos de aguas, por lo que hace suma falta un puente que, siendo de piedra, no puede ser de considerable costo, pues no pasará, según juicio prudencial, de cuatro mil reales de vellón.

-     No hay ferias ni mercados. No hay fábricas ni tintes. No hay catedral ni otra iglesia que la parroquial.

-     Hay una parroquia sin renta alguna y el párroco de ella se nombra por el Real Consejo de las Ordenes y está sujeto al priorato de Alcántara. Los frutos pertenecientes a diezmos y primicia a la mesa maestral se pagan así: de primicia, de doce fanegas una y, de diezmo, de diez fanegas, una. No se paga voto de Santiago por privilegio, que dice tener este pueblo, por haberse fabricado en él, el hierro con que se construyó la santa iglesia Catedral de Santiago de Galicia.

-     No hay cementerios fuera de la parroquia y cuando ha ocurrido necesidad, por haber obra en la iglesia, se ha celebrado y enterrado en una ermita que servía de parroquia llamada del Señor Santiago y Santo Domingo.

-     En este pueblo hay cuatro cofradías nombradas: la del Señor Santiago, la de las Ánimas, la de Nuestra Señora del Rosario y la del Santísimo Cristo. Sus fondos consisten en limosnas voluntarias y los mayordomos de éstas dan cuentas al párroco, como presidente de ellas, para que las invierta en sufragios por los hermanos, según el instituto de cada una. De ella da cuenta en la visita eclesiástica cada tres años y lleva sus derechos correspondientes.

-     No hay más ermita que la del Señor Santiago y en ella se celebra su festividad con procesión, misa y sermón; otra llamada del Señor San Blas, cuya fiesta se celebra también en su día con procesión, misa y sermón, consistiendo su producto en limosnas voluntarias.

-     Hay escuelas de primeras letras sin dotación alguna y sólo consiste su permanencia en el corto salario que pueda producir el corto número de niños que asisten en ella y estos contribuyen solamente con un real mensual y un pan de cuatro libras. No hay enseñanza pública.

-     No hay administración de correo ni lotería, pero sí hay administración de tabaco unida a la administración de rentas de aduana.

-     No hay personas que turben el buen orden e impidan la administración de justicia o que den escándalo público. Solo hay un cirujano sangrador pero no está asalariado por el pueblo y sí sólo a la voluntad de lo que pueda ajustar con cada vecino.

-     Hay una pequeña casa de misericordia, perteneciente a la hermandad, que debe servir para recoger a los pobres peregrinos.

-     Las cosechas principales sólo consisten en trigo, cebada y algo de centeno, algo de lino y poco de aceite. La del trigo es de doscientas sesenta y nueve fanegas entre diezmos y primicias; la de cebada, cuatrocientas veinte entre diezmos y primicias; y la de centeno, nueve fanegas de diezmos. El diezmo que pagan es de lo que se labra en los baldíos del pueblo, que son de muy poca extensión; pagan de diezmos una y, de lo que labran en varios parajes de la encomienda, les llevan de doce dos, habiendo introducido esta intolerable carga, los administradores de las encomiendas con grave perjuicio de todos los labradores.

-     Hay cinco pequeñas huertas de riego cuyos frutos consisten en hortalizas de verdura y sus árboles son granados, higueras y algunas parras.

-     Las tierras de este término todas se cultivan con arados tirados por bueyes, vacas y jumentos y algunas rozas con rozadera.  

-     No hay más río que el Tajo y en su inmediación se halla una fuente llamada la Fedregosa, cuya agua es ferruginosa y azufrosa y algunos particulares, que han bebido de ella y se han dado baños, han hallado alivio en sus dolencias; dicha fuente no está compuesta y  es fácil su reparación.  No se cría pesca de consideración y se observan las reales órdenes de su Majestad en los tiempos respectivos de veda.

-     No hay puente alguno en este término y sí una barca en puerto del río Tajo, que pasa a Portugal y es de un particular que lleva de derecho por cada cabeza cuatro cuartos y, en tiempo de crecidas o lluvias, lo sube de precio a su voluntad.  No hay molino ninguno de aceite, ni máquina para trillar más que el uso común caballar.

-     En este término, y contigua al pueblo, se halla la sierra llamada de Santiago, cuya extensión es de tres cuartos de legua de largo, poco más o menos, y lo mismo de ancho, y es a propósito para cultivo y lo desea el común de vecinos.

-     No se han repartido hasta ahora montes algunos para laborearlos y los cortos baldíos que tienen están divididos en cuatro hojas y la correspondiente a cada año se divide en suertes para el común de los vecinos por peritos nombrados a este efecto y se adjudica a cada vecino la que le toque por sorteo.  En estos baldíos no hay arboledas algunas que se puedan perjudicar.

-     No hay terrenos poblados de acebuches ni olivos silvestres que sean a propósito para aumentar estos frutos, excepto en la ribera del Tajo.

-     No hay montes poblados de árboles ni noticia de que en este término haya hierbas medicinales.

-     En este terreno se encuentran muchos cercados que, alzados los frutos, los dueños vuelven a cerrarlos para aprovecharse sólo del pasto, pues no tienen árboles frutales ni de madera que guardar.

-     No hay más dehesa que la citada acotada boyal y sólo en esta jurisdicción está la de la era llamada del Esparragal, que es de encomienda, que en el día posee el Excelentísimo Señor Capitán General de esta provincia; es de pasto y labor y cuya extensión en cuadro es de tres cuartos de legua poco más o menos.

-     No hay plantíos ni semilleros de arboledas.  No hay castillo ni casa de campo.

-     La caza más común en este término son perdices y conejos y alguna res mayor.  Se sale en sus respectivos tiempos a batidas de fieras. La piel de lobo que se presenta entre vecinos se paga cuatro ducados y si es hembra, ocho; si cachorro, dos; por la de zorra, diez reales de vellón.

-     Las colmenas que hay en este término se regulan en quinientas poco más o menos y el producto se regula en quince cántaros de miel y el de la cera en doscientas libras poco más o menos; su pasto más común es de tomillo, brezo, romero y jara.

-     La especie de ganado cabrío, que es el más abundante, sube al número de cuatro mil cabezas poco más o menos; el lanar, a mil cabezas; el ganado vacuno, trescientas sesenta cabezas; el de cerda, a cien cabezas.  No se hace más comercio que el de la especie de queso.

-     En este término no hay mineral que se esté actualmente trabajando, aunque se sabe que hay vetas abundantes de hierro y que antiguamente hubo fábricas y martinetes de este género.  No se conocen canteras de mármol, jaspe, cal ni yeso.

-     Por último, decimos que este pueblo se halla tan escaso de terreno para la agricultura que en la hoja que se laborea cada año, y que se echa a suerte entre los vecinos, a cada vecino le corresponde sólo tres cuartillas de tierra, y ésta en muchas partes de mala calidad. Que el único medio de hacer felices a los vecinos de este pueblo es el de la agricultura, por la gran inclinación que tienen a ella y a la plantación de olivos y demás árboles, lo que no pueden ejecutar por no tener tierras propias.  Y, puesto que desean desmontar y reducir a cultivo y plantío la citada Sierra de Santiago, esperan de la bondad de la superioridad que, atendiendo a la necesidad que padecen, les conceda la facultad que desean para el común de vecinos y para que cada uno pueda disfrutar y beneficiar la suerte que le cupiere, del modo más ventajoso que pudiere; y, por este medio evitar la ruina de muchos vecinos.

-     Asimismo deseamos, para el mejor gobierno del pueblo y para la tranquilidad y unión de los capitulares de que se compone este ayuntamiento, que, por su señoría, se mande formar un libro de ordenanzas en el que se explique la jurisdicción, asiento, fueros y facultades que competan a cada uno de los empleos, con sus cargas y obligaciones, pues así conviene al servicio de Dios Nuestro Señor y bien común.

-     Es cuanto se nos ofrece exponer en virtud de lo que se nos manda, según llegamos a comprender en nuestra corta inteligencia, y en desempeño de nuestro cargo; y lo firmamos en este lugar de Santiago, en su casa de Ayuntamiento, a cuatro días del mes de marzo de mil setecientos noventa y un años.

                          Domingo Canito Ronquillo.

                          Pedro Flores Salgado.

                          Juan Fernández Valle.

                          Rafael Nolgado.

                          Bernardo Dionisio F.

 

Informe del Cura

      Informe que frey don José Carrasco, de la Orden de Alcántara, y  cura del lugar de Santiago de Carbajo , da con arreglo al interrogatorio que el señor don José Antonio Palacio le remitió con fecha de veintisiete de febrero:

 

-     El lugar de Santiago de Carbajo es aldea sujeta a jurisdicción de Valencia de Alcántara   y territorio nulius de priorato de Alcántara, cabeza de partido, de donde distan siete leguas y de la villa de Cáceres, trece leguas. Su situación mira al ocaso; por oriente confina con el lugar de Carbajo, distante de él una legua; por el mediodía, con Valencia de Alcántara distan cuatro leguas;  por el poniente, con la villa de Herrera, que dista dos leguas; y por el norte, con el reino de Portugal, distante una legua. Los tres pueblos expresados son de la jurisdicción de la Audiencia nuevamente establecida en esta provincia y la villa de Herrera es el último pueblo de esta demarcación.

-     En este lugar del territorio de la orden de Alcántara, en el que no hay mitad de oficios, las elecciones de justicia se hace anualmente por electores que proponen los dependientes de ella; sacan dos por suerte y se remiten a Valencia de Alcántara para su aprobación; en dichas elecciones se sacan dos alcaldes ordinarios, dos regidores, procurador síndico y otros dependientes de justicia, debiendo prevenirse que hay dos regidores perpétuos.

-     Los dos alcaldes son pedáneos, ante quienes no se sigue juicio alguno y sí sólo tienen facultad para prender o imponer una leve multa con la obligación de dar cuenta a la villa de Valencia. También se nombra en las expresadas elecciones un fiel de fechos para autorizar las juntas de justicia y no hay abogado, procurador ni escribano.

-     El número de vecinos ascenderá a trescientos cincuenta, los cuales sólo tienen su aplicación al cultivo de los campos y a la guarda del ganado. No se advierte en ellos diversión alguna perjudicial ni vicio alguno dominante, ni tampoco abuso alguno en el modo u horas de trabajo, siendo los salarios equitativos según las estaciones del tiempo.

-     Los abastos públicos que hay en este pueblo son de carne, jabón blando y vino, los cuales son por arriendo público que se remata en el que los da con más equidad al público y más número de intereses a favor de los propios de este pueblo; pero en esto se experimenta notable perjuicio y detrimento contra estos naturales, pues, debiendo ser permanente el precio en que se rematan dichos ramos (…), se varía el contrato y remate, quedando a la conformidad y arbitrio de la justicia el aumento de precios, tal vez por utilidad que se experimentan los dependientes de ella. Los pesos y medidas que se usan en el despacho de dichos abastos, como también en el de aceite, son: cuartas, medios cuartillos y cuartillos; en el vino, cuartillos y medios cuartillos; y en el de carne y jabón , libras, medias libras y cuarterones: Estas medidas son iguales a las que usan en los pueblos circunvecinos.

-     En este pueblo hay casas de ayuntamiento y cárcel con arreglo a la clase de él y, bajo este mismo concepto, se puede asegurar que están en un regular estado, declarando no haber en este pueblo edificio alguno notable.

-     Como carece de escribano que pueda autorizar escrituras o instrumento, en este pueblo no hay protocolo alguno y se ha visto con variación que los pocos papeles que en él existen una veces se hallan en casa del alcalde y otras en el del fiel de fechos.

-     Que en el día no hay pleito alguno civil ni criminal en este pueblo más que el que tienen sus vecinos con el arrendatario de la encomienda de Esparragal sobre querer estos ser preferidos para labrar en dicha tierra y no particulares de él, como quiere el arrendatario.

-     Aunque son de bastante extensión y simetría las calles que componen este pueblo, se nota en ellas mucha falta de compostura en sus empedrados y un total abandono en suavizar y allanar el piso de muchas de ellas que están llenas de peñas.

-     No hay más que un mesón en este pueblo, el cual está mal acondicionado; los caminos reales están regulares por su situación, aunque en algunos se advierten pasos trabajosos, por la aspereza del terreno, que se pudiera componer sin mucho dispendio.

-     En el término de este pueblo se cría grana, cuya producción vienen a recoger del Reino de Valencia.

-     Los terrenos propios de este pueblo son la dehesa boyal, que la pasta ganado trashumante por no haber en él ganado del país que la disfrute y por pastar los ganados del pueblo en los baldíos que tiene, aunque comuneros a la villa de Valencia y San Vicente. El producto que rinde  la dehesa boyal lo ignoro, como también su inversión y arbitrios.

-     No puedo decir si hay penas de cámara ni a qué ascenderán, pero sí que está encabezado (sic), aunque no en cuanto.

-     Solo una parroquia hay en este pueblo. Su dotación consiste en doscientos veinte reales que paga el Rey y en los emolumentos producidos de los sepulcros, que pueden regular  trescientos reales en un quinquenio. Es propia de esta iglesia una pesquera sita en el río Tajo, cuya producción, además de ser muy corta, es incierta por no arrendarse muchos años por su situación y, los años que se verifica, solo produce, el año que más, cien reales. El único párroco que hay en ella es puesto por el Real Consejo de las Ordenes, por corresponder dicho pueblo al priorato de Alcántara, como queda expresado.

-     El sitio que ocupa la iglesia parroquial es de bastante elevación y la tierra que tienen los sepulcros es suficiente para no causar extorsión en la salud de los fieles que concurren a ella, por cuya causa estoy persuadido de que no se necesita de cementerio.

-     Que no hay beneficio alguno fundado en este pueblo y sí solo una capellanía, cuyas rentas consisten en algunas tierras y casas. También hay fundado un patronato de legos que consiste en lo mismo.

-     No hay en este pueblo cofradía alguna y sí solo diez hermandades que se sostienen sus cultos pro la devoción pública, y el cumplimiento de ellos y su régimen corresponden al señor prior de Alcántara como ordinario de este territorio, debiendo advertirse que algunas de las dichas hermandades tienen una corta renta, siendo la mayor la de la Animas que asciende anualmente a setenta y tres reales que rinde un cercado que tienen.

-     Dos ermitas tiene este pueblo, so campana de su iglesia parroquial, denominadas Santo Domingo y San Blas, en las cuales, los respectivos días de su advocación se celebran misas y, aunque a ellas concurre el pueblo, no se notan escándolos ni alborotos.

-     Es muy culpable la indolencia que se advierte en la falta de maestros de niños y niñas  y aunque alguna vez algún hijo del pueblo, sin el debido conocimiento ni instrucción, se ha dedicado por su utilidad a tan importante objeto, no se han advertido progresos favorables en la educación. Si no se verifica que de los propios se le señale alguna renta al maestro y alguna suerte de tierra para sembrar como a los demás vecinos, seguirá la barbarie y falta de educación que en el presente se vive, a pesar de las más vivas y exquisitas diligencias que hagan los párrocos para evitar los daños que el defecto de la educación trae consigo. El estudio de gramática no es aquí tan esencial por el corto número de vecinos que componen la población, todos dedicados a las penosas tareas del campo.

-     Que no hay en este pueblo médico, cirujano ni boticario; que solo hay un examinado en flebotomía, hijo del mismo pueblo, de bastante edad y conocimiento de las comprensiones (sic) de estos naturales, que asiste a las enfermedades que hay en él,  el cual no percibe salario alguno del concejo y sí por ajuste que tiene con los vecinos.

-     Las cosechas que cogen en este pueblo son de trigo, cebada, centeno, garbanzos y aceite, aunque de esas tres ultimas especies son muy cortas y de las dos primeras, abundantes (…); no puede, por las tazmías, verificarse el número de fanegas recogidas por los labradores; en un año regular de cosecha, sobran en este pueblo bastante número de fanegas de las dos primeras especies que lo benefician vendiéndolo solamente a poco tiempo de haberlo recogido. Los preceptores de diezmos son el Rey y el reverendo obispo de Coria y su cabildo, que los percibe de cuanto produce el pueblo.

-     En este pueblo hay un corto número de huertas de regadío que producen lechugas, berzas, rábanos, nabos, pimientos y tomates, están pobladas de algunos árboles frutales como son higueras, granados y ciruelos, todos de buena calidad.

-     Las tierras se cultivan con bueyes y jumentos, con arados, azadas y azadones.

-     La demarcación del terreno o límites de este lugar lo señala una rivera llamada Aurela (sic), que le rodea por las tres partes que le circunda a distancia de legua, habiendo otro tanto término hasta la jurisdicción de Carbajo, Dicha rivera cría barbos, anguilas, bordallos, bogas y pardillas, con bastante abundancia y de buena calidad; la pesca es común y abierta a todos los de la jurisdicción, sin observarse en ella la Reales Ordenes que hablan sobre este particular; sus aguas se hallan abandonadas, pudiendo en muchos parajes abrirse acequias para riego con cuya industria se fertilizaren muchos pedazos de terreno. En esta jurisdicción hay muchas fuentes de aguas minerales muy abundantes con las que se pueden regar muchos terrenos y algunas de ellas tienen particular  virtud para curar obstrucciones y llagas, aunque la virtud de las más se ignora por estos naturales.

-     Que en la jurisdicción de este lugar está situada una sierra denominada de Santiago, inculta, llena de maleza y que solo sirve de abrigo y fomento de fieras con perjuicio notable de este y otros pueblos; lo más de ella es impenetrable a todo género de ganados, a excepción del cabrío, que en algunas faldas, o principios de ellas, transita. La parte de sierra que mira al mediodía es abundante en agua, como también la que mira al oriente. En ella se ha verificado repetidísimas veces que varios vecinos de este pueblo han cercado muchos pedazos de terreno, descuajando su maleza y plantando todo género de frutales y su robustez y vigor en el poco tiempo que subsistieron manifiesta claramente lo apto y proporcionado del terreno para los expresados plantíos; más la envidia y poder, unidos a la dependencia que este pueblo tiene de la villa de Valencia de Alcántara, hizo que, aparentando perjucio en la comunidad de los baldíos, se demoliesen los cercados y, por consiguiente, que se perdiesen una infinidad de árboles que, con inmenso dispendio y sudor de estos infelices vecinos, se iban criando, imposibilitando esta inhumana disposición el fomento de este pueblo, en nada contrario a los intereses de la comunidad de los pueblos que tienen parte en los baldíos, y causando, además de esto, muchas pesquisas al estado. Como la principal subsistencia de este pueblo es la agricultura y no hay otros ramos a que se apliquen estos naturales para la subsistencia y fomento en los intermedios o estaciones que no tienen que trabajar, se hallan pagando los granos que son los que sufragan todas sus urgencias, y los malbaratan; y, si acaso quieren darlos algún vecino, a pesar de los riesgos a que se exponen, los extraen para el Reino de Portugal, pro cuya causa se hallan muchos expatriados, abandanados sus hogares y sus familias… Estando como están los terrenos de la sierra.

-     Los cuatro baldíos que tiene este pueblo se reparten por turno anualmente a los vecinos, formando en ellos suertes a proporción de las yuntas que cada uno tiene y, aunque en el desmonte o rozo que se hace para labrar en ellos se guían los árboles que van encontrando, se advierte que posteriormente los cortan, no logrando que siga adelante dicho aposto (sic).

-     Varios parajes de los baldíos de esta jurisdicción se hallan poblados de acebuches que podían, injertándose, fertilizarse y ser útiles a este vecindario, pero los motivos asignados en el capítulo anterior, referido a la Sierra, hacen que permanezcan en inacción.

-     Que el terreno que ocupa su jurisdicción se halla todo poblado de arbustos de encina, sin poder llegar a formarse arboleda útil para los ganados del vecindario ni para cortar madera que pudiera servir y destinarse a varios sujetos, por la ninguna curia que se advierte en su conservación y el total abandono en devorarlos.

-     Que entre ellos y, principalmente en la Sierra, se hallan muchas hierbas medicinales y, según la tradición que hay en este pueblo, son apropiadas muchas de ellas y algunos ha venido a buscarlas, en muchas ocasiones, desde muchas leguas de distancia.

-     Que los incendios, hechos ordinariamente sin precaución en las rozas que se forman para sembrar, contribuyen al atraso que se registra en la arboladura de este terreno, advirtiendo mucha indulgencia de parte de las justicias en los agresores de esta especie.

-     Con el nombre de dehesa solo hay dos en este término, una boyal de la que ya se ha hecho mención, y otra denominada Esparragal, cuya dehesa es encomienda de este título perteneciente a la orden de Alcántara y en la actualidad es comendador de ella el Marqués de Casa Cujiral, comandante general de esta provincia; y tanto ésta como la antes expresada son de pasto y labor.

-     Que con el incremento que han tomado en este pueblo la labor y las rozas se ha       disminuido considerablemente todo género de caza, cuyas especies son venados, jabalíes, corzos, conejos, liebres y perdices; que además de la causa expresada, para su minoración y peligro de su extinción, contribuye el que no se observan nunca las órdenes que tratan de veda, como también las máquinas y artificios innumerables que usan estos naturales; que, aunque parece en la apariencia que se cumplen las órdenes de la extinción de las fieras, se pervierte el modo, no verificándose, en las veces que se ha salido a echar batida de lobos, el haber muerto alguno y sí solo el excesivo gasto que se origina; y se han muerto algunas zorras, pagando la presentación de cada piel a diez reales.

-     Que hay bastante número de colmenares en este término, pero las más de ellos con pocas colmenas, siendo una de las principales causas de no fomentarse este importante ramo los continuados robos que se han experimentado. El alimento de que se sirven en este término es la flor del tomillo, romero, brezo, madroño, retama, jara y otras muchas flores que producen estos campos y son aptas para la subsistencia y procreación de esta especie.

-     Que la cría de ganados aquí ordinaria son las especies de lana, cabrío, vacuno y de cerda, aunque de estas dos últimas especies en un corto número; de las dos primeras, con particularidad la de lana no es muy abundante, pero sí lo es la de cabrío en sumo grado, aunque no puedo hacer cómputo de cabezas por no tener en esta parte noticias. El comercio que ordinariamente tienen con esta última especie es el fabricar todo el año queso y vender para Andalucía los machos y ganados de deshecho.

Es cuanto mi conciencia y conocimiento puedo decir con arreglo al interrogatorio que se me ha remitido.

Santiago de Carbajo, 4 de Marzo de 1791.

 Frei Don Josef Carrasco y Malfeito

 Bernardo Dionisio Fernández